
Como un soplo de aire frío divagando por el mundo buscando una piel a la que rozar...
mientras el sol calienta el centro del ser durante la espera a un segundo de caer al abismo. Cuando la lluvia cale los huesos y el frío agite las entrañas,
sin nada más que hacer que permanecer inerte,
seguiré de pie impasible al tiempo. Luchando..
...¿crees que aún te pienso?...
la respuesta la tienes TÚ.